PROYECTO AULAS DE VACACIONES

Con este Proyecto esperamos poder compaginar el aprendizaje, la salud, la higiene y la alimentación de 550 niños de entre 3 y 10 años que acuden cada día a comer al comedor de la Misión de Dubbo durante el mes de agosto; para la mayoría de ellos es su única comida al día.

La vía hacia nuestro objetivo  pasa por luchar contra la injusticia como generadora de pobreza en el campo de la educación,  la higiene, la sanidad y la alimentación. Este Proyecto para nosotros supone un gran paso y a su vez, una inmensa alegría en unos niños que, pese al hambre y a las enfermedades, siempre son capaces de mostrar una sonrisa como forma de agradecimiento.

A los niños se les cobra una cantidad simbólica de 5 birr (0,23 €) al inscribirse, entonces cada uno de ellos recibe una camiseta y un pantalón de deporte; es el uniforme para venir a comer.

Nuestros niños de Dubbo, son igual de inteligentes  que cualquier niño rubio de ojos claros que tiene la “increíble” fortuna de comer todos los días; solo hace falta que se les dé la oportunidad de progresar.

Parece mentira que en una zona tan verde puedan estar pasando hambre, pero la realidad es esa; la mayoría de los niños que acuden padecen malnutrición severa aguda, y necesitan desesperadamente alimentarse.

El capítulo de la higiene personal no es mucho más  halagüeño. Sin apenas letrinas, lavabos, lavaderos, ni costumbres higiénicas, poca gente se lava las manos. Algunos se lavan en el río Alolla, cuyas aguas están contaminadas.

Las mujeres y niños van a por el agua potable hasta el punto más cercano (horas y kilómetros andando), incluso aunque sea para conseguir agua de un turbio arroyo o un estanque en el centro del camino. Los niños están muy sucios, con los ojos y la nariz cubiertas de moscas y poca o más bien ninguna ropa, a pesar del frío y lo lluvioso de ese territorio de 1800 metros de altitud.

La ropa se lava cada tres meses o más y la mayoría  de ellos van vestidos con harapos o incluso semidesnudos, y por supuesto descalzos. No hierven el agua,  ni la leche. Esta falta de higiene, en parte, la propicia la escasez de agua. “Ves a las familias lavarse, y luego, con ese agua, hacer la comida”, así, son víctimas fáciles de parásitos y enfermedades de la piel, ambas debidas, generalmente, al agua en mal estado.

Pensamos también que la educación constituye la mejor manera de reducir el hambre. Los niños que tienen acceso a la educación,en la edad adulta contarán con mejores medios para salir del círculo de pobreza que causa el propio hambre. La falta de acceso a la educación priva a los hogares de los conocimientos básicos sobre nutrición, pero la malnutrición, también influye en la educación pues impide que los niños y niñas rindan adecuadamente en la escuela (falta de atención, desmotivación, dificultades de aprendizaje, deserción escolar…).

Los niños aprenden, juegan, tienen acceso al agua y al menos comen un plato caliente al día.

No podemos evitar emocionarnos por la dureza de contemplar sus pequeños cuerpos aferrados a un trozo de pan o un plato de frijoles, y sobre todo sabiendo que cada plato tiene un coste medio de 0,13 €.

Anuncios

2 comentarios en “PROYECTO AULAS DE VACACIONES

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s